
Hace un mes, más o menos, la ofensiva de los Chiefs iba en picada. Entonces Andy Reid decidió que la solución era dejar de mandar las jugadas y dejar ese trabajo en manos de su coordinador ofensivo, Matt Nagy. Es justo decir que fue la decisión correcta.
En los últimos cuatro juegos que Reid mandó las jugadas, los Chiefs promediaron 16 puntos y 300 yardas por partido. Y lo más importante: se fueron 1-3 en ese periodo. En los cuatro juegos que Nagy ha tenido esa responsabilidad, los Chiefs promedian 29 puntos y 421 yardas por encuentro. ¿La marca de los Chiefs? 3-1.
Y las estrellas ofensivas de los Chiefs han visto una notable mejoría.
Alex Smith tuvo un rating de 78.7 en los últimos cuatro juegos de Andy Reid mandando las jugadas, rating que ha subido a 105.3 con Nagy. Sobra decir que las pláticas de usar a Patrick Mahomes se han terminado en Kansas City.
El otro gran beneficiado por el cambio fue Kareem Hunt, que pasó de tener 60 acarreos para 173 yardas, 11 recepciones para 59 yardas y cero touchdowns totales en los cuatro juegos previos al cambio a sumar 87 acarreos para 402 yardas y 17 recepciones para 111 yardas con 4 touchdowns totales (3 por tierra, 1 por recepción) desde entonces.
Uno de los grandes méritos de un head coach es saber hacer ajustes cuando es necesario. Y Andy Reid demuestra que sabe eso al haber tomado la decisión de perder control sobre el ataque a cambio de que su equipo mejorara notablemente a la ofensiva.
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