
(7)Georgia y (16)Nebraska son dos equipos de alto nivel con una buena posición en los rankings, lo que hace muy felice a los organizadores del Capital One Bowl. El problema es que los dos programas no están muy contentos con estar en este tazón.
Que ambos estén aquí y no en un juego del BCS es consecuencia de que perdieran la final de sus respectivas conferencias.
Georgia (11-2) perdió con Alabama la final de la SEC y fue de manera dramática. Los Bulldogs se quedaron a 5 yardas de darle la vuelta a un partido que perdieron 32-28 cuando Cris Conley fue tackleado en la yarda 5 de Alabama mientras el reloj se terminaba. Eso les costó un boleto a un juego del BCS, aunque estarán tratando de ganar 12 partidos por tercera vez en la historia de la universidad.
Nebraska (10-3) también perdió su fina de conferencia, pero ellos no se quedaron a 5 yardas de ganar. De hecho se quedaron muy, muy lejos de sacar el partido. Los Cornhuskers perdieron la final del Big Ten 70-31 contra Wisconsin, partido en el que los Badgers tuvieron dos corredores rebasando la marca de las 200 yardas.
Esa derrota le costó el boleto al Rose Bowl a los Huskers, por lo que tuvieron que conformarse con jugar este Capital One Bowl. Eso sí, la ofensiva que tienen enfrente les hará la vida igual de complicada.
Aaron Murray dirige un ataque que tuvo 3,564 yardas por pase y 2,394 por tierra. Murray lanzó 31 pases de TD en la temporada (8 intercepciones), por lo que ya tiene 90 en su carrera, pasando a Peyton Manning como el segundo mejor en esa categoría en la SEC.
La defensiva secundaria de Nebraska será un reto interesante para Murray, ya que los Huskers aceptan apenas 148.2 yardas por pase por encuentro para ser la mejor en ese departamento en la NCAA.
Si Georgia decide explotar los problemas contra la carrera de Nebraska (que aceptó 1,264 yardas en sus tres derrotas) entonces le darán bastante juego al RB Todd Gurley, que tuvo 1,260 yardas y 16 TDs en su temporada de freshman.
Del otro lado de las cosas, Nebraska llega con un poderoso ataque terrestre, encabezado por los RBs Rex Burkhead y Ameer Abdullah y el QB Taylor Martinez. Entre los 3 se combinaron para 2,597 yardas terrestres, dándole a Nebraska la octava mejor ofensiva por tierra de la nación (254.5 yardas por partido). La defensiva de Georgia aceptó 350 yardas contra Alabama, así que luce como un aspecto a explotar para los Cornhuskers.
La defensiva de Georgia es comandada por el LB Jarvis Jones, que tiene 22.5 tackleadas para pérdida de yardas y 12.5 sacks, además de que forzó 7 fumbles. Jones tratará de ayudar a que Georgia gane su quinto Capital One Bowl en siete intentos (tienen marca de 4-1-1). Nebraska está en este partido por segunda vez consecutiva, ya que perdieron la edición del año pasado ante South Carolina.
Estos dos equipos se han enfrentado en una sola ocasión, el Sun Bowl de 1969, que fue una victoria de 45-6 para los Cornhuskers. Tom Osborne era coordinador defensivo de Nebraska en ese Sun Bowl, para luego ser coach de 1973 a 1997. Osborne es actualmente el director atlético de la universidad, y este será su último partido, ya que anunció su retiro.


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