
A principios de la temporada muchos consideraban que West Virginia, de la mano de Geno Smith, podría ser candidato a ganar el Big 12 e incluso a pelear en los tazones del BCS. Después de ver cómo perdieron en el Pinstripe Bowl, suena extraño lo que acabo de escribir.
WV terminó el año de forma decepcionante, perdiendo 38-14 ante Syracuse en medio de una nevada en el Yankee Stadium. Y el Orange lo hizo de forma dominante.
Prince-Tyson Gulley corrió para 208 yardas y 3 TDs mientras que Jerome Smith sumó otras 157 yardas, todo como parte de la despedida de Syracuse del Big East. El próximo año el Orange jugará en la ACC, y llegarán en buena forma, ya que ganaron seis de sus últimos siete juegos del año.
Los que no terminaron la temporada muy bien fueron los QBs de ambos equipos. Geno Smith, considerado en algún momento como contendiente al Heisman, completó 16 de 26 pases para 197 yardas y 2 TDs, ambos para Stedman Riley, que tuvo 8 recepciones para 122 yardas en el juego.
Total que Geno Smith, entre otras cosas, nunca pudo ganarle a Syracuse (8-5), ya que se fue con marca de 0-3 ante ellos. Y ahora irá al draft de la NFL con la esperanza de que el Combine y su Pro Day sean más prolíficos que este tazón.
Ryan Nassib, QB de Syracue, hizo muy poco a la ofensiva, pero eso no fue un problema porque la ofensiva terrestre produjo 369 yardas. Eso fue suficiente para dejar congelada a la defensiva de los Mountaineers (7-6), literalmente.


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