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lunes, 6 de enero de 2014

BCS National Championship Bowl 2014 (previa)


El BCS llega al final de su existencia con el último National Championship Bowl, que jugarán Florida State y Auburn. Y si todo sale conforme a lo esperado, será un buen cierre para los 16 años de historia de este formato.


Ahora, a pesar de que este sistema ha tenido una larga historia de dudas sobre su confiabilidad, es complicado debatirle el duelo de este año.

Florida State (13-0), el equipo número 1 de la nación en los rankings, llega a este juego sin ninguna duda. Los campeones de la ACC lucen como el equipo más dominante de la nación, encabezados por el ganador del Trofeo Heisman Jameis Winston y la mejor defensiva en puntos recibidos.

Todo esto le ha permitido a los Seminoles ser una máquina en el campo. En la temporada han ganado todos sus partidos con un marcador promedio de 53.0 a 10.7, y solamente una vez ganaron por menos de 27 puntos. Eso incluye 4 triunfos ante equipos rankeados, donde ganaron por un marcador combinado de 200-35. Esto obviamente les da confianza rumbo al juego de esta noche contra Auburn.

Ahora, para terminar la temporada con el título nacional deben vencer a Auburn, un equipo que tomó un camino ligeramente más complicado que el de los Seminoles.

Los Tigers (12-1) son considerados el "equipo del destino", y no es para menos. Vamos, su temporada tuvo momentos donde es difícil negarles ese término.

En el encuentro contra Georgia del 16 de noviembre, los Tigers ganaron por un pase que fue bateado y cayó en las manos de Ricardo Louis, que anotó con 25 segundos para darle el triunfo de 43-38 a Auburn. Dos semanas después vino la jugada que cambió de forma definitiva el curso de esta temporada en el BCS.

Chris Davis regresó un intento de gol de campo fallido de Alabama más de 100 yardas para anotar un touchdown en la última jugada del partido, lo que les dio un triunfo de 34-28 sobre el hasta entonces equipo número 1 de la nación, que además era el bicampeón nacional.

Curiosamente su destino se siguió armando con un poco de ayuda. En la semana en que le ganaron el campeonato de la SEC a Missouir por 59-42 los Buckeyes de Ohio State perdieron el invicto con Michigan State en la final del Big Ten, dejando la mesa puesta para que los Tigers fueran el equipo que se llevara el boleto a Pasadena para enfrentar a los Seminoles.

Esto culminó un increíble regreso para Auburn, que tuvo una desastrosa campaña en el 2012, terminando con marca de 3-9 y sin una sola victoria en la conferencia. Ese mal año llevó al despido de Gene Chizik y la contratación de Gus Malzahn, que definitivamente le ha dado un giro a este programa.

La presencia de Auburn en el juego de campeonato le da la oportunidad a la SEC de cerrar el ciclo del BCS con siete campeonatos consecutivos, muestra del dominio que han tenido los equipos de esta conferencia en años recientes. Eso sí, son uno de los pocos equipos de esta conferencia que llegan al encuentro desfavorecidos en las apuestas.

Y es que los Seminoles son un reto que hay que tomar en serio.

Florida State promedia 529.4 yardas ofensivas, algo que puede generar problemas en una defensiva de Auburn que acepta 423.5 por encuentro. Y el primer paso es tratar de detener a Winston. El QB de los Seminoles tuvo 3,810 yardas, 38 TDs y 10 intercepciones en la temporada (rating de 190.1), esto complementado con un ataque terrestre que anotó 41 veces, encabezado por Devonta Freeman (13 TDs) y Karlos Williams (11).

En el juego de pase Winston tiene bastantes opciones, con Rashad Greene, Kelvin Benjamin y Kenny Shaw rebasando las 900 yardas cada uno. Esos tres receptores, junto al TE Nick O'Leary, se combinaron para 36 TDs.

Ahora, si el problema para Auburn es detener a lo Seminoles, no debe ser muy complicado mantenerse en ritmo. Los Tigers promedian 505.3 yardas y 40.2 puntos por juego, esto gracias al ataque de triple read option que maneja Malzahn con el QB Nick Marshall como eje.

Marshall tiene 503 yardas y 6 TDs en los últimos cuatro juegos, esto sumado a un rating de 163.5 en los tres compromisos más recientes. En esos tres juegos lanzó cuatro pases de anotación sin intercepción. Y Marshall no está solo. Tre Mason viene de sumar 868 yardas y 13 TDs en los cinco juegos finales del año, incluyendo una actuación de 304 yardas y 4 TDs contra Missouri.

La diferencia en el partido puede estar en que, a diferencia de Auburn, los Seminoles tienen una defensiva capaz de detener a cualquiera. Florida State maneja un esquema 3-4 que ancla el tackle defensivo Timmy Jernigan, y han sido bastante eficientes. Esta unidad tiene 25 intercepciones y 33 sacks en el año, por lo que no hay muchos puntos débiles.

Pasar va a ser un reto para Marshall, ya que los Seminoles permiten apenas 152.0 yardas por encuentro, la mejor cifra del FBS. Además de eso hay 16 jugadores en la defensiva de Florida State que tienen al menos una intercepción en el año. Y correr contra ellos tampoco es fácil, ya que permiten 93.0 yardas por juego, también la mejor marca de la nación.

Esto deja claro que el ganador del duelo ofensiva terrestre de Auburn vs defensiva frontal de Florida State dará una clara ventaja a su equipo.

La defensiva de Florida State cuenta con nombres importantes. Jernigan tiene 10.5 tackleadas para pérdida de yardas y 4.5 sacks, el linebacker Telvin Smith es líder del equipo con 75 tackleadas (9.5 para pérdida de yardaje) y además suma 3 intercepciones para 147 yardas en devoluciones. El secundario Lamarcus Joyner tiene 64 tackleadas, 5 sacks y 2 intercepciones.

Este será el segundo encuentro de estas dos franquicias en tazones, con el primer duelo viniendo en el Sugar Bowl de 1988. En esa ocasión ganó Florida State 13-7. El último encuentro entre estos dos programas vino en 1990, con triunfo de Auburn por 20-17 en su estadio.

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