Tras su arresto por manejo bajo la influencia uno esperaba que Roger Goodell saliera como relámpago a suspender a Marshawn Lynch por una buena parte de la temporada, sobre todo porque no es la primera vez que este jugador es suspendido. Lo interesante es que la gente de Lynch no espera eso.
¿Por qué? fácil: porque los problemas de Lynch han sido de características variadas.
Sus incidentes previos han sido catalogados como violaciones a la política de conducta de la liga, y ya fue suspendido por eso. En esta ocasión su arresto por DUI entra en la categoría de violación a la política de abuso de sustancias, y esa es una cuestión diferente.
Por ser la primera vez que Marshawn Lynch quebranta la política de abuso de sustancias su castigo debe ser una multa de dos semanas de pago, que es lo que establece esa misma política.
Por lo tanto, la expectativa del lado de Lynch es recibir una multa. Él paga su dinero y todo queda olvidado. Eso sí, si se repite el incidente entonces ya será acreedor de una suspensión.
Así que si la NFL maneja las cosas "con el librito" lo más probable es que Marshawn Lynch solo vea reducido el número de dólares en su cuenta.


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