Cuando Bart Scott reestructuró su contrato el año pasado se sabía que durante este offseason vendría otro problema: su salario para el 2012 sería muy alto. Y otra vez empiezan los problemas.
Scott tiene programado cobrar 4.2 millones garantizados este año, además de un bono de 250,000 dólares por entrenar. Como los Jets no quieren pagar esa cantidad necesitan hacer algo diferente al simple corte.
Por eso le han dado permiso al veterano LB de buscar un cambio. Aunque eso suena muy complicado.
Considerando su edad y el hecho de que sus habilidades han disminuido suena muy poco probable que algún equipo se anime a pagarle esa cifra garantizada. Por eso los Jets tienen que pensar muy seriamente qué van a hacer.
Vamos, si lo dan de baja entonces le tienen que pagar su dinero. Entonces habrá que averiguar si Bart Scott está dispuesto a llevar a cabo una nueva reestructuración de contrato.
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