
Auburn no pudo volver a jugar la final nacional, pero la noche de ayer jugaron como el equipo del 2010 al vencer 43-24 a Virginia en el Chick-fil-A Bowl.
Virginia (8-5) usó cascos naranjas por primera vez desde 1978 en el partido de anoche, pero eso no fue suficiente para que encontraran el ritmo ofensivo necesario para mantenerse a la par de los Tigers (8-5).
Y si la ofensiva de Auburn produjo puntos, los equipos especiales lucieron también: bloquearon dos despejes, consiguieron un safety en uno de ellos y recuperaron una patada corta.
"Esa es una parte del juego y es mi responsabilidad asegurarme de que juguemos todas las facetas del juego bien," dijo Mike London, coach de Virginia.
Michael Rocco, QB de Virginia, completó 26 de 41 pases para 312 yardas con 2 TDs y 1 intercepción. Kris Burd atrapó los dos pases de anotación de Rocco, además de 106 yardas. Burd salió del partido en el último cuarto.
La ausencia de Mike Dyer, el mejor corredor de Auburn, no fue tan importante al final de cuentas. Ni tampoco el hecho de que los Tigers no tengan un QB definido.
En el partido de anoche Auburn tuvo 273 yardas terrestres mientras que Barrett Trotter completó 11 de 18 pases para 175 yardas y 1 TD. Kiehl Frazier, el QB novato que estuvo entrando en situaciones de formación wildcat, corrió 16 veces para 55 yardas y 2 TDs.
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